Desde hoy, 2 de agosto, aplican las obligaciones de transparencia del artículo 50 del Reglamento europeo de IA. Son dos ideas sencillas: cuando una persona interactúa con un sistema de IA, tiene que saberlo, y el contenido generado o manipulado artificialmente debe ir marcado de forma que su origen sintético sea detectable.

Aplican de inmediato a los sistemas que se introduzcan en el mercado a partir de hoy. Los que ya estaban operando tienen un periodo transitorio para el marcado hasta el 2 de diciembre de 2026.

Para la mayoría de las empresas, que usan IA pero no la fabrican, la traducción es concreta: si un chatbot atiende a clientes, debe quedar claro que es una máquina, y si se publica contenido generado con IA, hay que marcarlo. Las obligaciones de los sistemas de alto riesgo no llegan hasta diciembre de 2027, así que no hay que correr detrás de ellas todavía.

Qué entra hoy, qué no, y qué haría un director general esta semana: lo desarrollamos en AI Act, 2 de agosto: qué entra en vigor y qué no.